martes, octubre 03, 2006

LAS LÁGRIMAS DE ALFONSO



Como siempre, Alfonso venía caminando en zigzag, después de una nueva jornada bebiendo con desconocidos. Era tan brusco su andar que daba la impresión que caería al piso más temprano que tarde. Algo balbuceaba levantando el dedo índice mientras apoyaba su humanidad en alguna luminaria que contenía su cuerpo desgarbado vestido de harapos. Era una costumbre. Sus ojos se le inundaban de lágrimas cada vez que estaba en esa posición y miraba unos segundos al cielo. Posiblemente algún recuerdo de sus tiempos de trabajador de vida estable y familia constituida le robaban sentimientos de culpa y autocompasión.

Con mucho esfuerzo, logró caminar nuevamente para llegar entre vaivenes a la cancha de tierra que se ubicaba en medio de la población. Allí pudo sentarse y mendigar algunos sorbos de vino en caja que tenía el público asistente bajo las graderías hechizas. Todos esperaban ver al deportivo Fermín Gallardo como cada domingo. Ver a la familia representando los colores de la población y observar en cámara lenta como se levanta el polvo en cada espectacular amague de la celeste y negro.

Alfonso les conocía bien. Se había criado desde niño en aquel lugar de pobreza noble, familia y trabajo obrero. Sin embargo, en algún minuto decidió que en su vida sólo tendría la responsabilidad de extender la mano por alguna moneda solidaria y beber hasta el desmayo.

Ese día era especial, estaba toda la familia del Gallardo con parrillas encendidas, cajas y chuicos de vino de San Javier esperando la celebración. Incluso, el Presidente de Club había invitado al Alcalde para la inauguración de sus nuevos camarines, fruto del esfuerzo colectivo y de una sustancial inversión del municipio.

Alfonso rezongaba palpando su rostro cansado y encendido como el fuego. Sentía que esa nariz deformada por años de alcohol y siestas a la intemperie no le pertenecía. Sentado, orinaba como si no significara nada, sin moverse, sin abrir sus pantalones. Sus aguas corrieron por entre los tablones. Nadie dijo nada. Le conocían de antaño.

Se trataba de una ceremonia formal, con el respectivo corte de cinta antes de cumplir con la fecha del campeonato de apertura. Estaban en eso, cuando Alfonso -en un extraño arranque de furia- llegó a quitarle el micrófono al Alcalde. Quería simplemente hablar. Quería contarles a todos lo mal que lo había pasado todos esos años, quería decirle a su hijo que estaba ahí, que se sentía orgulloso de él y culpable por su ausencia, que su vida ya no tenía remedio, que presentía que la cirrosis hepática pronto le llevaría al quinto infierno.

Gritó. Nadie entendió nada. Sus gemidos guturales no comunicaban. Intentaba repasar frases y ordenarlas pero le era imposible. El contenido estaba sólo en su cabeza, dando botes. Fue un momento incómodo para el Presidente del Club y los pobladores. La gente le recriminó el acto. Le silvaron en repudio hasta que le sacaron en andas.

Afuera, apretó los puños y lanzó un par de golpes al viento. Como choro que fue un día. Agotó la paciencia de varios con su batalla hasta que, finalmente, un vecino le golpeó el rostro con fuerza. Alfonso cayó al piso sin entender que sucedía, quedó mirando al cielo. Nuevamente brotaron lágrimas de sus ojos, confundiéndose con su propia sangre. No volvió a pararse hasta que llegó la ambulancia.

3 semanas después falleció en el hospital producto de una falla hepática severa. Nadie fue a buscar su cuerpo. En la población dicen que le vieron vagando en la línea del tren.

22 Comments:

At 1:45 p. m., Blogger franco said...

Hola emilio gusto de tenerte de vuelta....muy triste pero muy real. Siempre he reparado en las historias y el pasado de esos indigentes y vagabundos..esas personas son hijas y padres quizá...hermanos y tios...pero están proscritos...cual habrá sido el punto donde desviaron el camino...que pena... maestro....de todos modos es bacán tenerlo de vuelta

 
At 2:57 p. m., Blogger Siempre Yop said...

Volviste en gloria y majestad, lamentablemente es una responsabilidad social con la cual estamos en deuda, miles de personas viven esa realidad y muchas veces en vez de ayudar, escuchar y acojer, miramos con cara de espando y ricriminamos sin siquiera darnos el tiempo de preguntar por que, cada semana lo veo en mis rondas nocturnas de entrega de comida, cuerpos viejos y no tanto que solo necesitan que los escuches sin embargo muchos quedamos sordos y aun no entendimos porque se nos dieron dos orejas y una sola boca,

saludos mi querido emilio, como esta ese retoño, cuantas noches de sueño tienes en contra?

 
At 3:15 p. m., Blogger Juan Pablo Tapia said...

Otra cosa es toparse con tus aventuras o las de tus personajes, que siempre tienen algo de tierra o más bien una sensación o gustillo a borra, porque el alcohol nunca falta.

Bienvenido eminencia!!!

 
At 3:34 p. m., Blogger Emilio said...

Franco: Uf! Me preocupó ver una escena similar en donde el villano de la fiesta no pudo expresarse. Imaginé todo aquello en su cabeza. Increible. Estas cosas pasan a diario, haty qu estar alerta. Gracias por la bienvenida maestro. Saludos.
Yop: Muchas lunas muchas. Nunca he vivido la experiencia de salir de voluntario por la noches para entregar calor u alimentos a la gente en situación de calle. Debe ser un linda experiencia. Loable tarea Yop. Tal y como dices a veces nos hacen falta más sentidos para entender lo que sucede.
La pequeñla está increiblemente bella. Me tiene extremadamente baboso. Las horas de falta de sueño se compensan con su sola presencia. En todo caso cada vez duermo más. Saludos.
JP: Exactamente. Que nunca falte el litreado ni la pituca de vino con aconchados de borraja. Historias de la calle pasadas a chicha y chancho, a polvo e infortunio. Gracias por la bienvenida maestro.

 
At 7:17 p. m., Blogger gallardo said...

En el fondo de cada experiencia limite existe un pensamiento rebotando, que quiere salir y contactar al mundo, rara vez lo logra. Pero lo que importa es que existe, que esta ahí, y que podemos toparnos con el como si nada.

 
At 7:38 p. m., Blogger Vampire said...

...extra;o pero me identifique con alfonso... no por la bebida si no por que muchas veces e tenido ganas de gritar pero las palabras solo eran gemidos... espero poder gritar lo que tengo dentro algun dia...

Un abrazo

 
At 8:20 p. m., Blogger Pilar said...

Hay tantos Alfonsos por ahí dando vueltas y sufriendo resignados la vida que llevan. Demasiados...

Tus textos siempre me llegan fuerte, imagino que es lo que persiguen verdad?. Lo logras bien amigo, escribir con tanta emotividad es un don, proyectar, hacer sentir, mover, motivar.

Bendiciones para la nena, hasta pronto!

 
At 11:02 a. m., Blogger Emilio said...

Don Gallardo: Tal y como expresas. He pensado en la imposibilidad (por cualquier motivo) de entregar un mensaje que queda rebotando eternamente en nuestra mente hasta la muerte. Saludos maestro.
Vampire: Esta imposibilidad incluye la emocionalidad como parte de ella. El miedo, diferentes sensaciones que nos hacen balbucear en vez de entregar un mensaje coherente y salvador. Saludos.
Pilar: Digamos que un poco más que miles. Me gusta el medulismo, curiosamente llego a esta historia producto de dos experiencias vividas este fin de semana con ebrios de diversa índole. El caso que mayormente me conmovió fue el de un adulto mayor que ya no daba más, desmayándose de alcohol miraba al cielo y lanzaba esas lágrimas que describía en el texto, mientras yo llamaba una ambulancia. Más aún, me impactó un movimiento repetitivo en su rostro con sus labios. Le vi como un recién nacido, vi en su cara la expresión de una guagua de dias. Como si en ese lapso hubiese involucionado. Me cagó de onda. Quizás ando más sensible que de costumbre por razones obvias.
Saludos y gracias por tus bendiciones.

 
At 6:19 p. m., Blogger hiskka said...

Triste este relato...pero en general me gusto mucho tu blog, sobre todo el post de tu hija.
espero seguir leyendote.
Salu2
Hiskka

 
At 12:06 a. m., Blogger José Luis Contreras Muñoz said...

Una historia frecuentísima en nuestro pais.

 
At 5:39 p. m., Blogger fgiucich said...

El famoso borracho del tablón. Lo tenemos visto por estos lares, también. Abrazos.

 
At 7:42 p. m., Blogger Katy said...

Diablos, si, de acuerdo, es muy frecuente, cuantas voces he escuchado y volteo y n hay nada...dicen...

 
At 10:17 p. m., Blogger Angélica said...

La historia de un hombre que decide caminar en zig-zag para llegar a un lugar donde la línea recta predomina. Un hombre que quizo gritar y su voz se ahogo por la ausencia de una mirada en las vias del tren.

 
At 4:40 p. m., Blogger Sergio said...

¿Alfonso? ¿Gallardo? ¿Alfonso Rincon Gallardo? pues si es pariente del susodicho Motete ese, ya no deberian seguir cultivando esa ideoligia de Narcizo, o de Gaminides, y despues andar llorando por ahi...

 
At 4:41 p. m., Blogger Sergio said...

y si no, pues entonces hoy aprendimos una lección...

 
At 7:58 p. m., Blogger Paitoca said...

uno más entre miles no?... todos alchólizados, hambrientos, demacrados y desalentados... muchos por obligación, los menos por elección

que bien tenerlo de vuelta, una alegría

cómo está su monita chica?... todo va bien?... cuídela ya?

su amiga de siempre, también caballero!
abrazos!

 
At 11:43 a. m., Blogger palabraserrantes said...

Guau hombre! Que toca fuerte. Siempre los límites lo hacen.
También tus letras dándole vida y nombre a los anónimos.
Lástima que, en general, se suele elegir mirar hacia otro lado.
O aún peor, (y lo digo por mis trabajos de facu con los aquí llamados cartoneros), de asco.
Triste y tan real, que lo he sentido gritar, y he sentido su alcohol, y he sentido sus lágrimas y su dolor.

Te dejo muchos besos. Ud reparta que no son todos suyos! ;-)
Placer leerte, como siempre.

 
At 8:58 p. m., Blogger la-pollo said...

Que triste historia. Muy bien contada, te felicito.
Gracias por visitar mi blog.
Felicitaciones también porque fuiste papá, sin duda lo mejor de la vida.
Saludos y te leeré más seguido.

 
At 2:53 p. m., Blogger Filos en Mundo de Sofía said...

PUes a veces todas las historias terminan por lo mismo. Pero creo que el espiritu y la energía de las personas dura por mucho tiempo.

Muchos saludos.

Elva*

 
At 1:21 a. m., Blogger Karo said...

Pobre hombre :O

Me gsuto tu manera de ralatar.

saludos

 
At 3:13 a. m., Blogger Torseus said...

Y si... una dura realidad, y nunca hacemos nada...
Pero cuántos tb. no se han sentido en el papel de Alfonso, despiadados, casi muriendo, y nadie ha podido ayudarlos...

Saludos DON Emilio!!!

 
At 4:47 p. m., Blogger franco said...

Hola Emilio....
pasaba a saludarlo compadre...veo que está preparando la artillería...y entonces...seguimos esperando la nueva entrega...aviseme pa venir a tirar la talla. Saludos y en mi blog suena exquisito el ultimo disco de Se3an lennon

 

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