martes, mayo 09, 2006

EL CUMPLEAÑOS DE MAX


Martín tenía 3 años. Por siempre observador ausente. Ya con esos años, notaba que sus amigos pasaban por sobre sus intenciones. Tres pasos camino al juguete preferido y ya lo tenía su primo mayor para disfrutarlo en soledad, lo mismo sucedía con los chocolates de tía Antonieta, sus hijos llegaban primero para saborearlos con rabia y hablarle de cerca, como evidenciando la derrota en un hálito burlesco e irreverente.

No pudo explicar porqué siempre sucedía lo mismo sino hasta que tuvo 30. Definitivamente quienes tuvieron una crianza más vivaz ganaban los espacios y pateaban el balón que quedaba botando. Se trata de un permanente entrenamiento a los hijos en el oportunismo. De aquella enseñanza que marca el camino por la vida entre perdedores y ganadores, nada mal en estos tiempos.

Sucedió un día domingo por la tarde. Martín llegó junto a sus padres al cumpleaños de Maximiliano, un niño diferente que por cosas del destino fue privado de un rostro armónico y visión. A Martín le daba un poco de extrañeza no lograr comunicarse bien con su amigo Max, pero a fin de cuentas era un niño igual que él y lograba arreglárselas para hablarle.

Su casa estaba adornada para la ocasión y un gran número de niños invadían cada rincón. Después de saludar, Martín esperaba sentado junto a un añoso árbol de aromas tenues, disfrutando ese habitual sueño despierto que solía tener y que le llevaba siempre lejos de esta tierra. El sol proyectaba anaranjadas tonalidades por el patio y el viento daba un infantil vaivén a las hojas secas del otoño que recién comenzaba. Todos repartidos jugaban y cantaban estrofas entrecortadas aprendidas con esa tía vestida de verde que aplaudía rabiosa y les llamaba a cada uno por su nombre.

Después de cantar, repartir el pastel y las sorpresas, la tía de verde llamó a los chicos a la piñata. Se trataba de una vaca con flecos colgada en el patio, la que fue abierta tras reiterados golpes que Max le propinó. Martín sintió pena por la decapitación de la vaca, justamente ese era el instante donde perdía. Esos escasos segundos de reflexión le alejaban de la competencia brutal por los dulces o por el juguete más novedoso.

Sin embargo esta vez no sucedió. Tuvo el tiempo para ir y volver del más allá, razonar brevemente y lanzarse como lobo hambriento tras la lluvia de caramelos que rebotaba en el piso. Su cuerpo se deslizó por la baldosa acaparando la gran mayoría de ellos. Por fin se había acabado la segunda opción. Esta vez era el ganador y no cedería un centímetro su triunfo personal. Con sus ojos brillantes, estaba orgulloso de sí mismo, gritaba de alegría mientras saltaba ante la mirada atónita de los presentes.

Algo no andaba bien. Eduardo, su padre, le miraba con pena y vergüenza. Se le acercó en medio del silencio y le habló al oído. Nunca más recordó el suceso hasta que en su cumpleaños número 31, su padre le recordó el episodio y le contó como tuvo que explicarle y convencerlo para que devolviera las golosinas a los niños invidentes. No entendía, su triunfo se desvanecía. Yolanda, la madre de Max, se molestó de sobremanera, Eduardo le defendió. Martín tuvo que irse a casa.

26 Comments:

At 2:28 p. m., Anonymous Anónimo said...

AMO ESTA HISTORIA!!, MONA.

 
At 5:26 p. m., Blogger Clo said...

jajajaja!!!!!
esa onda!

 
At 11:34 p. m., Blogger pedro said...

(3)

emilioespinoza, con esa foto de Marcos, huele a Emiliano Zapata

 
At 11:22 a. m., Blogger Sofia said...

Fuerte y atrapante...
La razón porque la que sigo leyendo.
Abrazos!

 
At 3:13 p. m., Blogger franco said...

JAJAJAJAJA....DICEN QUE EN LA TIERRA DE LOS CIEGOS ...EL TUERTO ES REY......
Igual yo hubiese hecho exactamente lo mismo.... ta dichendo...
Saludos Mr. Emilio....Vamos a complacerlo con sus pedidos musicales y le vengo a contar...
saludos compadre
FRANCO

 
At 8:03 p. m., Blogger Siempre Yop said...

ufff, fuerte y agradable a la vez, cuantos de bnosotros somnos ciegos sin serlo?

salu2

 
At 10:02 a. m., Blogger aLice said...

aunk suene buen fresa mi komentario....
por k no t pones a eskribir un librillo... joder k eskribes d maravilla... llega a las entrañas... kuentos!!!

un saludo!

 
At 2:34 p. m., Blogger Emilio said...

Monita: Yo a tí y a la pequeña que viene en camino!
Clo: Mil y una historias. Está de análisis.
Pedro: Bienvenido don. Claramente hay un Zapatista infiltrado.
Sofía: Siga viniendo no más. Gracias por el comentario mostra.
Franco: Uf! El problema es no darse cuenta de aquello. Saludos Don. Espero la encomienda.
Yop: Yo diría que la gran mayoría. Saludos.
Alice: Gracias muchas. Algún día puede ser, porqué no.

 
At 2:04 p. m., Blogger Filos en Mundo de Sofía said...

Total, aunque uno quiera detenerse, los años siguen pasando, y no sepuede hacer nada contra el tiempo, más que almacenarlo dentro de nosotros.

Saludos.

Elva*

 
At 4:15 p. m., Blogger franco said...

Hola Emilio.... como tamos?...

Esperando el fin de semana pa regalonear a las Mamacitas...
saludos maestro....ahi musica nueva muy filete pa que se entretenga....
Saludos

 
At 7:36 p. m., Blogger carito said...

Se me apretó la guata con el relato. Un abrazote.

 
At 11:24 a. m., Anonymous Anónimo said...

Guau!!! es fuerte la historia; en toda acso me gustó cómo está escrita. Tal vez el final me llegó como de "sopetón", pero es el juego. Gracias por compartirla.

 
At 12:49 p. m., Blogger Agneshka said...

Me sorprendió, como tantas otras de tus historias.

Besos

Agnes

 
At 1:28 p. m., Blogger Emilio said...

Filos: Claro. El tema es qué se almacena. Saludos.
Franco: Todo bien compadrits. Va anduve en su territorio, está de pelos. Morrissey increible. Saludos
Carito: Uf. Creo que tiene puntos de vista. Tragicómico. De risa e incomodidad. Compresiòn y su antònimo. Saludos.
Anonimo: No se quien sois pero lo supongo, de todas formas gracias por la visita. Si es de la casa y errò el coment avise. Jé. Cierto. Termina abruptamente, tal y como ocurrió en la realidad. Saludos.
Agnes: Al gual que Martìn sorprendiò a los presentes. Saludos Agnes.

 
At 12:10 p. m., Blogger fgiucich said...

Y en el reino de los ciegos, el tuerto es rey. Hermoso relato. Abrazos.

 
At 10:26 p. m., Blogger . said...

Es primera vez que te leo y creo que fue en perfecta/funesta sincronía con mi ánimo de reflexión de estos días. Lo que nos pasa y la huella que deja, los más triviales elementos que significan de sobremanera en nuestra historia y nos van mutando en seres más ciegos y también sordos ante tantas cosas que podrían hacerse luz sobre cuanto nos rodea y así poder ver, a pesar del dolor y el goce que de esta visión pueda surgir, pero bueno, divago. Buena historia, lo seguiré leyendo.
Saludos

 
At 11:57 a. m., Blogger Emilio said...

Don efe: Así va tomando sentido la sabiduría popular. Saludos.
.: Gracias por tu visita. Espero venga más seguido por estos lares. Me pareció de mucho sentido tu comentario. La historia tiene de aquellos análisis. Salud.

 
At 10:42 p. m., Blogger gallardo said...

Don Emilio, es lo negro lo que me atrae de su historia, algo de humor, algo de sicología, y mucho de sorpresa. EXCELENTE

 
At 1:12 p. m., Blogger la-pollo said...

Que final tan inesperado... lindo relato. Me gustó la historia, bien contada.
No conocía tu blog. Voy a visitarlo más seguido.
Te leo.

 
At 3:18 p. m., Blogger Emilio said...

Don Gallardo: Muchas gracias por su alentador comentario.
La-Pollo: Bienvenida al estado, gracias por la buena onda, siga visitando. Iré a verle.

 
At 5:02 p. m., Blogger Sandra Carrasco said...

Siempre me es grato volver por estos lados, estuve leyendo lo anterior y está todo de lujo.
Envolvente!!!

 
At 10:17 p. m., Blogger Paitoca said...

Me dió pena!... coartar la expresión de Martín, que fome!

Abracitos y felicitaciones por la niña que viene en camino. Cuide a sus mujeres.

 
At 5:28 p. m., Blogger franco said...

Hola Emilio aún vivo...jejejej...saludos y aguante pa un fin de semana más...
Saludos Master

 
At 7:53 p. m., Blogger Kadannek said...

La realidad es que la mayoría somos ciegos y no sólo eso, sordos también... hay que aprender a ver con el corazón (lógicamente evitando que la pasión nuble la razón).. muy metafórico señor, gran enseñanza en relato tan breve, pero a buen entendedor pocas palabras no?.

a manera de estilo, me gustó bastante; el largo preciso, las palabras justas, armonioso... La idea la he visto antes, pero la forma de proyectarla es cautivadora.

Un gran abrazo y muchas gracias por visitarme.

 
At 4:54 a. m., Blogger JUAN CARLOS said...

Muy buena historia, te engancha y te abofetea. Cuantas veces hemos sido Martin...cuantas veces hemos sido Max.


Saludos

 
At 10:06 a. m., Blogger la petite genie said...

ups....que triste...que triste debe ser sentirse siempre derrotado por los más vivos...y que triste debe ser no haberse dado cuenta que tus pares de ese minuto estaban en desventaja con respecto a tí.
Me dió penita.
Que estés bien.

 

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