martes, enero 24, 2006

BOCINA, SUDOR Y LÁGRIMAS


El sol dirige su mirada al lado izquierdo de mi rostro cansado, ensañándose con una parte del brazo, riendo de los problemas laborales, sacándole la lengua a cada pensamiento libertador del momento. Quisiera estar en otro lugar, reflexiono moviendo mis dedos de forma ansiosa. 18:00 horas en punto. Fatiga y hambre. Calor y sofoco. Congestión vehicular.

Se distorsionan las imágenes con templadas ondas secas. Avanzo a paso de hombre con un motor recalentado y aburridas estaciones de radio. No estoy para resúmenes noticiosos, ni datos, ni charlas ni nada parecido a guturales comentarios. La apago, acomodo mis gafas, amago un solo de batería con mi mano derecha sobre el volante hirviendo.

Se acerca un tipo de rostro hinchado que manaba delgados riachuelos de sudor empolvado. Porta una caja con refrescos. Deme una gaseosa, de preferencia Cocacola, por favor -digo. Le entrego una moneda de $500. Se enciende la luz verde y el grupo de autos no avanza, el vendedor se escabulle entre la multitud. Me cagó. Dignamente me hago el desentendido, pongo primera. Me suda la mano, los testículos y el culo. Mi espalda empapada traspasa la camisa y forma una gran aureola que se refleja en el asiento. Se derrite el asfalto como mantequilla.

No tengo aire acondicionado, tampoco me gusta. Creo detestar ese hedor a hongo venenoso que expele. Dos tipos de adelante agobiados colapsan el ambiente con bocinazos malagestados. Se gritan groserías. Chocan. Se bajan. Se golpean pecho contra pecho.

Intento sobrepasarlos, me llaman hijo de puta en cortas bocinas ahogadas. Sulfurados me gritan conchademimadre. ¿Qué culpa tiene mi madre? A esa hora está en playa, tomando helados, dándose baños de asiento, chapoteando en el agua salada, gozando sus merecidas vacaciones. Miro por el retrovisor, veo un dedo levantado, imagino la estatua de la libertad haciendo lo mismo. No me importa, a mi compañero del Fiat blanco tampoco. Se escarba prolijamente la nariz con el índice, buscando un premio en la intimidad. Como todo conductor se siente protegido en su cubículo, siente que está sólo, que nadie le ve.

Bebo gaseosa fría, eructo. Me acuerdo de la sigilosa huida del vendedor, me doy risa. Increíblemente estoy fuera del mundo, caminando sobre prados verdosos, acariciando mi rostro con ventoleras frescas con aroma a lenga humedecida, tierra recién hidratada por una aguacero inesperado, veo el vaivén del oleaje. Pongo un CD. Pienso que hay música para el verano y los discos que tengo son todos de invierno. Adelanto. Pongo la canción número 47 del MP3, Peek a Boo, Siouxie and the bandshees, subo el volumen.

La verdad, me hubiese gustado un fetiche veraniego, algo huevón ligado a huevones que suben a una tabla y se divierten huevonamente sobre las olas. Imaginaba que esa era música de verano. Me acordé del disco que me regaló primo en una borrachera de antaño, Red Hot. Californication. Podría haber sido. Pero no.

No me di cuenta pero ya no estoy ahí. Logro escaparme del grupo. Me lanzo a nadar por calles desconocidas y tapizadas de sombra como un oasis en el Santiago antiguo. Apago el CD, vuelvo a la onda de radio. Tarareo el final de Creep de Stone Temple Pilots. Me acuerdo de la infancia, la Cocacola está aconchada y tibia. Voy llegando a casa, sin duda voy felíz. Se vienen las vacaciones, estoy amando como nunca a nadie. Tendremos un hij@. Son las 20:00 horas de un día de la semana.

23 Comments:

At 3:03 p. m., Blogger fgiucich said...

Pasaste por la locura cotidiana de andar por la calle. Saludos.

 
At 10:09 p. m., Blogger Paitoca said...

nunca me han cagado en $500 pesos por una bebida... pero he estado en esos tacos infernales, con el sol quemando mi cara y mi brazo, traspirando hasta hastiarme, buscando música que no encuentro, y teniendo que sobrepasar personas que andan irritadas y violentas... el verano puede ser un asco o un alivio al frío invernal... lo importante es el calor que encontrarás día a día al llegar a tu hogar.

Ya saben que será? o guardarán la sorpresa hasta el día del parto?... mmmm, una mononita o un emilio...mmmmmm.

 
At 11:39 p. m., Blogger carito said...

confieso que de tanto prender el aire acondicionado ya no siento el hedor a hongo. espero que no se me haya metido en el cerebro. me gusto eso de estar amando.

 
At 9:18 a. m., Anonymous Anónimo said...

Matices de ficción y realidad..buen texto...(a mí también me gustó eso de estar "amando", jeje). Besos, Mona y cía.

 
At 9:39 a. m., Blogger Emilio said...

Fgiucich: Ya lo creo. Una gran e inmensa masa de mentes insanas. Uf!
Pame:Me parece muy buena la diferencia que haces entre calor y calor. Está claro que el de hogar no es sofocante. Respecto al pequeñ@ aún no sabemos si es monona o monono. La verdad me da igual, no tengo expectativas sembradas ni proyecciones paternales. Solo que sea una buena persona y que adore a sus progenitores.
Carito: Hace bastante que no visitaba este Estado señorita en acción. Lo del olor a hongo es una apreciación que hago por dos ocasiones en que me sucedió. Subí la ventana, prendieron el aire y comenzó el aroma a hongo a hincharme. Te juro que de nauseas mil fue la situación. Fue en 2 ocasiones. Curiosamente en camioneta. No me ha pasado en otros autos. ¿Loco no?
Monona: Mish. ¿Te gustó el anónimo? Ficción y realidad así es. Es un compilado de imágenes, sucesos, sueños y realidades. Todo en uno. Es un crónica combo 1. Llegar y llevar. Besos mil para mis dos amores.

¡He dicho!

 
At 3:23 p. m., Blogger gallardo said...

Buenas Don Emilio, es difícil lidiar con el verano. Yo odio el calor, sudar, los tacos en cualquier calle son siempre un infierno si es verano, etc...
Pera declaro conocer la sensación por la que se atraviesa al cruzar la ciudad.
Es la infamia!!!
Felicitaciones por El que viene a unirse a Ud y Familia.

 
At 6:58 p. m., Blogger JUAN CARLOS said...

Uff menos mal que en este ciber hay aire acondicionado o sino me hubiese muerto deshidratado. Para aquellos que se acaloraron leyendo este post les recomiendo pasearse por mi blog para que se peguen un chapuzon.

Salu2

 
At 6:59 p. m., Blogger JUAN CARLOS said...

Uff menos mal que en este ciber hay aire acondicionado o sino me hubiese muerto deshidratado. Para aquellos que se acaloraron leyendo este post les recomiendo pasearse por mi blog para que se peguen un chapuzon.

Salu2

 
At 7:48 p. m., Blogger Pilar said...

Eres un encanto relatando. Pude sentir ese calor sofocante (bueno, no es difícil con esta tarde de 33°), y la rabia o la risa, excelente. Que bueno que regresaste a tu blog. Nos hace muy bien.
Saludos para ti y especialmente para ella en esta dulce espera.
Hasta pronto Emilio.

 
At 12:58 p. m., Blogger Emilio said...

Don Gallardo: Yo detesto el verano. Soy animal de estaciones intermedias con ascendente en lluvia sin anegamientos. Concuerdo que es la infamia y nada más. Sudor infame, bocinas infames, en fin. Gracias por susu buenos deseos mi estimado y siempre bien ponderado.
Juan Carlos:Por dos. Lei tu post y vardad que es el antónimo de este que he escrito. Mucha agua, oleaje y descanso. Que bueno verle por acá.
Pilar: Estimada escritora de infancia. Gracias por lo de encanto en el relato, más encantadores me parecen los tuyos. Gracias por tu buena onda.

 
At 2:11 p. m., Blogger Siempre Yop said...

definitivamente , calor, sudor en cantidades insoportables, alergias, narices quemadas, no es lo mio, deberiamos firmar un acuerdo con el clima, 17 grados diarios por 365 dias al año, no seria malo, pero como es imposible, me conformo con el aire acondicionado, a armarse de paciencia, ahhhh felicidades por el retoño en camino.... y tambien por amar, ese es privilegio de algunos en estos tiempos...

Salu2

 
At 6:14 p. m., Blogger Juan Pablo Tapia said...

por supuesto que odias el verano, ya que, si me permites la superficialidad, tu look de chaquetón marinero, ese que no teme a los bajo cero, te queda perfecto

 
At 10:45 p. m., Blogger Sofia said...

Cuando uno está bien, todo parece menos malo o nos hacemos menos problema por eso.
Estas amando como nunca a nadie. Que belleza.
Mantené la sonrisa que es contagiosa.
Saludos!!!

 
At 11:04 a. m., Blogger Emilio said...

siempre Yop: Bienvenida doña siempre. Me quedo con un promedio de entre 18-24 grados diarios. Respecto del aire acondicionado mejor prescindo del automovilístico. Gracias por tus alentadores deseos.
JP: Jajajajajaja (Plop!)
Sofia: Che! ¡Que te habias hecho chabona! Que bueno verle por acá mi amiga filósofa de allende los andes. Manten la sonrisa por el tiempo que sea necesario.

 
At 1:22 p. m., Blogger franco said...

Emilio...excelente compadre...lo reflejaste todo....o sea.. excelente naración...
Asi se da la felicidad.-....en esos instantes donde eres capaz de percibir cada una de las miserias de tu entorno y ponerte sobre ellas... distante y formando parte a la vez..
En la mañana me pasó algo similar,por eso lo comprendo tan biem, la diferencia fue el tema en el cd del auto...a mi rescataron los Killers con All these things that ive done...un pedazo de canción....y por cierto, a mi también me han cagado venededores de coca cola, en el estadio eso si...
Saludos

 
At 11:00 p. m., Blogger mili said...

Excelente relato de una tarde de tacos en el "gran santiasco". Lo mejor el final...la felicidad de llegar a la casa, de pensar en las vacaciones y de lo lindo que va a ser tener una guaguita en la casa.

Saludines Emilio

 
At 1:10 a. m., Blogger carito said...

Se sabe que las camionetas son mohosas, sobretodo las rojas con autoahesivos con letras negras.

 
At 10:20 p. m., Blogger Sofia said...

Me consumió el disfrute y ahora no puedo volver a ponerme al dia con el blog... qué injusticia!
Te leo capoo! ;)

 
At 12:17 p. m., Blogger Emilio said...

Franco: Gracias again. Finalmente es la misma sensación, en la calle o en el estadio. Buscaré a esos Killers, me parece que aprenderé de aquella molomanía suya.
Mili: Hace bastante que no te venias para acá. Que bueno verte. Santiasco, el mejor concepto para graficar la capital. Se me había olvidado. No te pierdas. saludines tbn para ud.-
Carito: Podría Ud, explayarse...
Sofi: Che! Monja del diome!. Espero leer algo nuevo ya que el cógito ergo tienen tiempo. Te leo capa!

 
At 7:00 p. m., Blogger carito said...

Traté de pensar en una camioneta que oliera a moho y se me vino ésta en particular cuyo dueño...vale hongo.

 
At 9:29 a. m., Blogger Emilio said...

Esa onda. Jajajajaja

 
At 10:09 a. m., Blogger la petite genie said...

Santiago…como dicen muchos el ombligo de chile…..en donde se encuentran la mayor cantidad de oportunidades …..pero sabes…es justamente lo que tu describes lo que para mi hace dudar mis ganas de ir a habitar esa ciudad….
Me encantaría estar por la infinidad de cosas que puedes hacer (museos, exposiciones de todo tipo, cine, teatro, congresos…etc.)…..pero la verdad es que no aguanto mas de dos semanas….
En cuanto a lo de la llegada a la casa…..que quieres que te diga….creo que es bellísimo lo que dices…que rico debe ser estar a punto de ser papa…y tener tantas ganas de serlo.
Te felicito!!!!!
Que estés bien.
Chau.....ups parece que me salió muy largo el comentario :(

 
At 12:08 p. m., Blogger Emilio said...

Todo bien Petite, excelente comentario. Gracias por la buena onda.

 

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